viernes, 8 de febrero de 2008

A MIS ALUMNOS, AMIGOS, COLEGAS Y ¡AHIJADOS!

El pasado jueves 07 de febrero nos tocó el inmenso honor de dar el discurso de orden, en nombre de los padrinos, en la promoción 2008 de Comunicación Social de la Universidad Católica Andrés Bello; menciones: Artes Audiovisuales y Periodismo.

A continuación reproducimos esas breves y modestas palabras. Ellos merecen más, mucho más, pero ésto fue lo que salió....; y salió del alma y fue escrito con el corazón:


PALABRAS EN NOMBRE DE LOS PADRINOS
PROMOCIÓN 2008 / COMUNICACIÓN SOCIAL UCAB


Queridos amigos, colegas y ahijados: si tuvieran la visión que hay desde acá; si pudieran por un instante acceder a esta suerte de cámara subjetiva y admirarse allí sentados, sin duda entenderían el inmenso orgullo y emoción que sentimos nosotros en este momento. También entenderían la cámara subjetiva anterior, la de sus padres, familiares y amigos, viéndolos subir para ser impuestos de la medalla y el título que los convierte oficialmente en LICENCIADOS EN COMUNICACIÓN SOCIAL.
Pero olvidémonos un rato de los signos externos de la profesión, como la toga y el birrete que lucen esta tarde; y vaya que les luce. En la calle podrán ser chalecos antibalas y máscaras antigases. Equipos de iluminación y edición. Sus cámaras y unidades móviles. Laptos y grabadoras digitales; y hasta aquellas herramientas que llegaron a ustedes por obra y gracia de un magistral bisturí.
Todo ello no deja de ser importante, pero no lo vital, para llamarse “comunicadores sociales” con mayúsculas; aquellos que ponen pasión en cada palabra que escriben, en cada imagen que capturan, en cada pie de película que editan, en cada minuto de sonido que mezclan, en cada pauta que cumplen, en el día a día de jornadas eternas; “pagando plantón” o repitiendo una y otra vez, la toma que no nos deja satisfechos.
Allí, ustedes dejarán su marca, su sello personal. Donde harán valer los principios académicos y existenciales en los que creen; por los que han luchado y siguen luchando. Ello les llama a ser fuertes y valientes…; valentía que no implica acciones estruendosas y espectaculares, para sentir vítores de heroicidad, sino el compromiso diario, en el detalle casi imperceptible, en lo que no se ve y no se oye. Eso en apariencia insignificante, de lo que sólo guarda registro su propia conciencia.
Porque una fiera por domar, sino se ha hecho todavía, es ese traidor que todos llevamos dentro: EL EGO. Que reine en ustedes la humildad y la naturalidad…; sin poses prefabricadas, sin protagonismos forzados, ni divismos que rayan en el ridículo. Ustedes no son de esos…, y bien lo saben. No les enseñamos a ser así. No hagan un malabarismo “mcluhaiano” y crean que “el comunicador” es el mensaje.
En un país que todo parecer marchar al revés, como un libreto de Ionesco, la tarea pendiente se vislumbra muy cuesta arriba. Una nación donde el Miss Venezuela ha tenido más vigencia en el tiempo que cualquier Carta Magna, nos dice mucho del “estado del arte”. Si frente a lo que se denuncia como mercantilismo mediático, se nos contrapone el “servilismo mediático”; el convertirnos en operarios de la adulancia y el culto a la personalidad, sin duda que tenemos un reto inmenso en los años por venir.
Sería vergonzoso reeditar episodios como el de la ADORACIÓN PERPETUA, en tiempos del Ilustre Americano, Antonio Guzmán Blanco; empalagosa pieza de la más vernácula jaladera de mecate. Y qué decir de los 27 años de régimen del Brujo de la Mulera: el calificativo de Benemérito fue de los más ligeros, para tanta procesión de cortesanos contemplativos con el mandón de turno. Hasta cierto periódico tuvo que lanzar por la ventana de su redacción del busto del tirano, para evitar un saqueo seguro, el 18 de diciembre de 1935.
Ustedes no están llamados a ser lisonjeros tarifados, relacionistas públicos de la mediocridad y el abuso; o focas domadas de algún circo dominical para aletear cual autómatas frente a los caprichos del amo.
Pero no deben ser focas de ningún show…., aunque se monte en los predios de la casa de Misia Jacinta de Crespo, en la Casa del Pez que escupe el agua, o en Los Ruices. Y así también, aunque el circo se arme en la avenida Urdaneta o en Los Cortijos, en Quinta Crespo o en la Colina, y claro está, aunque el circo se instale en La Florida.
No pueden asumir el hecho mediático con pasmoso candor…, con patológica inocencia. Son como magos profesionales que saben muy bien dónde está el truco…: sea de magia blanca o de magia negra. No renuncien nunca a su admirable irreverencia, a su inconformidad para buscar la excelencia y procurar los cambios necesarios. No renuncien a su rol de sujetos siempre activos y de pensamiento independiente.. No olviden en casa el espíritu de autocrítica, de reflexión y revisión permanente; no olviden una verdad que no puede ser escondida “por ahora”, frente a la presunta consecución de un BIEN SUPERIOR, que ya lleva 9 años como un pesado fardo en nuestros haberes gremiales.
Ha llegado el momento que dejen su estela por el mundo. No le teman a los retos, el asumir riesgos.., a los compromisos. No tengan miedo a errar, siempre que esté la consciente disposición a seguir y seguir aprendiendo.
Como alguna vez le cantamos al Maestro de Maestros, sean instrumentos de paz, y siembren amor donde reine el odio; no tienen excusas, pues disponen de un poder que no posee la mayoría. Que dentro de 10, 25 o 50 años, no se diga que la generación ucabista de 2008, ni siquiera lo intentó.
Amigos, colegas y ahijados…: cuando el próximo semestre inicie actividades el 3 de marzo y tengamos clara conciencia que nunca más los veremos en un salón clase, nos acordaremos de cierta melodía y pensaremos con no poca nostalgia: “Quisiera que estuvieran aquí”.
Pero nos llenaremos de emoción al verlos en pantalla, al leer su crédito al comienzo o al final de un film; admirando su nombre en un reportaje digno de los más elevados galardones, o escuchando sus voces en esa caja maravillosa de la imaginación.
Queridísimos papás y familiares, aunque nunca pensamos competir en cariños con ustedes, sin duda que en ese instante, donde su hijo, su sobrino, su primo o su nieto, deje el sello que lo identifica como el más calificado de los comunicadores sociales, estaremos compartiendo a distancia, pero de forma simultánea, el mismo sacudón cardíaco.
Se nos dice que la Universidad es básicamente una comunidad de ideas y conocimiento. Sí, sin duda.., pero también es una reunión incomparable de estas almas nobles que hoy se van; llenas de espíritu y energía humana.
Y en esta comunidad, más allá de los programas académicos y el virtuosismo técnico que cada uno demostró, se hicieron lazos permanentes, indisolubles, que no se borrarán, a pesar de las circunstancias, del tiempo y la lejanía.
Aquí estaremos, o nos tropezaremos por la vida, con la ilusión de que nunca nos dejen de ver como sus MAESTROS, y a la más sencilla pregunta tener una respuesta y sentirnos útiles una vez más. Nunca los olvidaremos. Son los “niños grandes”, como mis hijas les llaman, a quienes papá les pone tareas un poco raras, porque esos “niños grandes” no dibujan, ni colorean precisamente.
Entre nosotros permanecerán, y no sólo en simples recuerdos o anécdotas jocosas. Porque cuando alguien te abre su corazón, se queda en ti para siempre…, y esperamos ocupar en ustedes algún rinconcito ventricular…, y prometemos no causarles ninguna arritmia.
Muchas gracias.


Juan Ernesto Páez-Pumar O. / UCAB, 07 de febrero de 2008.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Padrino, te botaste con ese discurso. La gente salió fascinada del acto por tus palabras porque supiste mezclar emotividad, buen humor, actualidad, cariño y camaradería en tu mensaje. Y seguro que más de uno "jipió" al escucharte, jejeje! Un abrazo y nos seguimos viendo!

Tatiana dijo...

Opino igual que Jorge.... felicitaciones por ese discurso (que casi me hace llorar jajaj). Un abrazo muy fuerte!!

Unknown dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Unknown dijo...

Papuuuuu, estoy en Chile y por eso no pude asistir a la Graduación.

Afortunadamente Ana Meli me avisó que tu discurso fue uno de los momentos top de la ocasión.

Ahora al leerlo entiendo por qué... Qué emocionante poder leer desde acá esas palabras que, aun en un contexto tan distinto, siento tan cercanas.

Me parecen muy atinadas las palabras que escribes en medio de la realidad venezolana, pero desde aquí te digo que siento que además de actualidad, en el discurso hay mensajes que trascienden la actual crisis políticas venezolana y sostienen ideas válidas para todo periodista.

Gracias por dedicarte y hacer un discurso tan lúcido y atinado. Y más gracias por publicarlo tan pronto :)

Desde aquí te envío un gran abrazo y la certeza de que la UCAB trasciende el recinto físico y permanece en sus egresados en una forma más intangible y permanente.

Besos.

ale

José Domingo Guariglia dijo...

Muchas gracias por ese mensaje sincero y aleccionador.
Sin duda, fue lo mejor del acto de graduación.

Un abrazo.