




Febrero fue mes de graduaciones. Tuvimos en honor por tercera vez de ser "padrinos", en esta oportunidad del curso matutino de Artes Audiovisuales, en un acto donde no faltó la emoción y la calidez humana de no menos excelentes profesionales, así como de sus familiares y allegados.
Fueron cinco años... o más...
Y no por alguna reparación o "repetición"...
Sino que este prólogo que hoy culminaron, se gestó desde mucho antes que ese primero de octubre de 2003, cuando entraron a las aulas ucabistas.
Los mejores capítulos están por escribirse, pero honren este prólogo impecable..., y denle muchas largas al colofón.
El mundo requiere de su compromiso y su huella; que tengan una existencia llena de vida, y no de horas... Atiborrada de buenos momentos, de "intensos momentos", y no sólo de segundos y minutos.
La Historia, la historia con MAYÚSCULAS como anoche dijeron en el aula magna, no transita con la desesperada premura de una pauta de grabación.... Su marca debe ser más duradera, más sólida... firme... indeleble.
Nosotros, estaremos hinchados de orgullo, cada vez que el día a día, nos de cuenta de cada uno de ustedes, en una estación de TV, una radio, una agencia, una institución pública o privada, una revista o periódico.
Con el acto de grado dejamos de ser, ni sus profesores, ni sus padrinos... Algo con lo que parafrasemos a sus padres.. ¿o es que acaso sus progenitores colgaron el hábito de papá y mamá cuando Ugalde les entregó el título?
Ni lo sueñen... Y no sueñen que nosotros los olvidaremos... Jamás ocurrirá.
COLEGAS: bienvenidos al mundo real, bienvenidos a la vida...
Felicitaciones por haber terminado, con éxito, el final del comienzo.